Cáritas Córdoba, 7 de octubre de 2025. Con motivo de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, que se celebra el próximo 7 de octubre, las organizaciones que integran Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) denuncian que, a día de hoy, el trabajo sigue sin ser garantía de inclusión ni de dignidad, especialmente para mujeres, jóvenes y personas migrantes, colectivos más expuestos a la pobreza a pesar de estar empleados.
“Resulta doloroso constatar que en pleno 2025, tras décadas de luchas obreras y sociales, aún tengamos que reclamar lo esencial: un salario justo, entornos de trabajo seguros y saludables, respeto a los horarios y al descanso, así como igualdad de trato sin discriminaciones de género, origen o situación administrativa”, señala el manifiesto de ITD.
En este año del Jubileo de la esperanza, ITD pone el foco en la situación de las personas trabajadoras migrantes, responsables del 80% del crecimiento económico de España en los últimos cinco años, según el Banco Central Europeo. Sin embargo, siguen atrapadas en la precariedad y la falta de reconocimiento.
Una llamada urgente al Congreso
ITD denuncia también la paralización de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para una regularización extraordinaria de personas migrantes. Esta propuesta fue tomada en consideración por el Congreso el 9 de abril de 2024 con mayoría absoluta, pero sigue bloqueada más de un año después.
Este estancamiento impide avanzar en derechos y deja a cientos de miles de personas en la economía sumergida, sin acceso a condiciones laborales dignas ni visibilidad social.
🔊 “Reclamamos justicia. Reclamamos humanidad. Reclamamos trabajo decente: derecho, no privilegio”, concluyen desde Iglesia por el Trabajo Decente.