Cáritas Córdoba, 27 de marzo de 2026.- La Casa de Acogida Madre del Redentor acogió, por tercer año consecutivo, la celebración de la oración del Vía Crucis, en un ambiente marcado por la profundidad espiritual y la participación comunitaria.
La preparación comienza días antes, cuando los propios residentes elaboran la cruz que protagonizará el acto. En ella se colocan los nombres de personas por las que se ofrecen las oraciones, generando desde el inicio un clima de expectación. Mientras algunos participantes ya han vivido esta experiencia en años anteriores, otros se acercan por primera vez sin saber lo que van a encontrar.
A medida que avanza la tarde, voluntarios, trabajadores y familiares se van incorporando al encuentro. La caída de la noche, el aroma del incienso y la tenue luz de las velas crean un entorno íntimo y recogido en torno a una cruz singular.
El silencio, solo interrumpido por la oración de la pasión de Cristo, envuelve a los asistentes y cala profundamente en sus corazones, convirtiendo el acto en un momento especialmente significativo dentro del tiempo de Cuaresma.
Una experiencia que, una vez más, transforma la cruz en un símbolo vivo de esperanza.