Cáritas Córdoba, 15 de mayo de 2026.- Durante la pasada Cuaresma celebramos un Viacrucis muy especial en el que, entre todos, elaboramos una Cruz donde cada persona pudo expresar sus intenciones y oraciones a Dios. Aquella celebración, vivida desde el recogimiento y la reflexión, ha encontrado continuidad en este tiempo pascual, convirtiendo aquellas intenciones en signos visibles de alegría y esperanza gracias a la Resurrección de Cristo.
Por ello, nuestra Cruz se ha engalanado con flores realizadas a mano por las propias personas de la Casa de Acogida. Cada una de ellas ha sido decorada de forma única y personal, simbolizando el florecimiento del amor, la comprensión y la esperanza en un futuro mejor.
Además, un grupo de voluntarias de nuestro programa organizó una salida extraordinaria para visitar algunos de los Patios más cercanos de la ciudad. Una jornada de convivencia en la que pudieron disfrutar juntos de la belleza, la tradición y la alegría que caracterizan esta fiesta tan especial.
Pequeños gestos y momentos compartidos que continúan haciendo florecer el amor de Dios en el corazón de las personas.