- La entidad presenta los actos conmemorativos de un recurso que ha atendido a 11.586 personas en situación de sinhogarismo y que, durante un cuarto de siglo, ha sido mucho más que un lugar donde dormir: un espacio de acogida, acompañamiento y recuperación de la dignidad.

Cáritas Córdoba, 4 de noviembre de 2026.- Cáritas Diocesana de Córdoba ha presentado los actos conmemorativos del 25.º aniversario de la Casa de Acogida Madre del Redentor, un recurso de la Iglesia diocesana que, desde su puesta en marcha, ha ofrecido acogida y acompañamiento a miles de personas en situación de sinhogarismo y exclusión residencial.
Con motivo de esta efeméride, se ha celebrado una rueda de prensa en la que han participado Darío Reina, director de Cáritas Diocesana de Córdoba; José Luis Rodríguez, director de la Casa de Acogida Madre del Redentor; Joaquín Alberto Nieva, deán presidente del Cabildo Catedral de Córdoba; Mons. D. Jesús Fernández, obispo de Córdoba, y Juana Ramón, hermana Mercedaria.
Desde que el 3 de octubre de 2001 cruzara sus puertas la primera persona atendida, la Casa de Acogida ha acompañado a 11.586 personas, según los datos acumulados hasta el 30 de septiembre de 2026. Veinticinco años después, este recurso continúa dando respuesta a una realidad que ha cambiado con el tiempo, pero que sigue reclamando el compromiso de toda la sociedad.
Durante la presentación, Darío Reina, director de Cáritas Diocesana de Córdoba ha destacado el significado de esta trayectoria, subrayando que la Casa ha sido, durante todo este tiempo, mucho más que un recurso de alojamiento “ha sido un auténtico hogar que acoge, protege y promueve integralmente a las personas en su proceso de recuperación de la dignidad y la autonomía”.
El aniversario coincide con la campaña de Personas Sin Hogar de Cáritas, cuyo lema, «Un hogar. Mucho más que un sitio donde vivir. Un lugar al que pertenecer», invita a mirar más allá de la ausencia de un techo y a reconocer la importancia de los vínculos, la seguridad, la intimidad y el sentimiento de pertenencia.
En este sentido, Reina ha recordado que “carecer de hogar significa verse desprovisto de un espacio de seguridad e intimidad, perder los vínculos comunitarios y afectivos más básicos y quedar reducido a la invisibilidad social”.
Por ello, la conmemoración de este aniversario pretende ser también una oportunidad para acercar a la ciudadanía la realidad de las personas sin hogar y promover una respuesta colectiva ante una situación que afecta a personas con trayectorias y circunstancias muy diversas.

Un recurso que ha evolucionado con las necesidades de las personas
A lo largo de estos 25 años, la Casa de Acogida Madre del Redentor ha adaptado su intervención a los cambios sociales y a las nuevas necesidades detectadas. Si en sus primeros años atendía principalmente a hombres itinerantes, temporeros y transeúntes que necesitaban alojamiento durante unos días, las sucesivas crisis económicas y sociales han transformado los perfiles y las situaciones que llegan hasta el recurso.
La incorporación del módulo de baja exigencia en 2013 y el desarrollo posterior de otros recursos han permitido ampliar la respuesta a personas con necesidades cada vez más complejas, relacionadas, entre otros factores, con la salud mental, las adicciones, las dificultades administrativas, la pérdida de redes familiares y sociales o la imposibilidad de acceder a una vivienda.
Como ha señalado José Luis Rodríguez, director de la Casa de Acogida y coordinador del programa de personas en situación de sin hogar “ya no hablamos de un perfil, hablamos de personas con unas necesidades especiales que la sociedad tiende a descartar por no ser productivos”.
La realidad actual muestra que el sinhogarismo no responde a una única causa ni afecta a un único colectivo. Personas que han perdido su empleo o su vivienda, personas migrantes que encuentran dificultades para regularizar su situación, mujeres sin una red de protección, personas con problemas de salud o trabajadores que no pueden acceder a un alojamiento adecuado forman parte de una realidad diversa que requiere respuestas adaptadas y acompañamientos prolongados.
Rodríguez ha incidido también en que estas situaciones no pueden entenderse únicamente desde las circunstancias individuales, sino que reflejan problemas sociales más profundos “estas realidades son el reflejo de un sistema que descarta a las personas y que no pone en el centro su dignidad y sus derechos”.

El sinhogarismo, una realidad que interpela a toda la sociedad
La dimensión del problema también se refleja en los datos disponibles en Córdoba. El último censo de la red Co-Habita, realizado un año antes del actual estudio, contabilizó 447 personas en situación de sinhogarismo en la capital cordobesa, un 82,4 % más que una década antes.
De ellas, 197 dormían a la intemperie o en recursos nocturnos de emergencia; 161 se encontraban en centros de acogida y alojamientos temporales, y al menos 89 vivían en infraviviendas o locales inadecuados. Además, cerca del 60 % llevaba más de un año en esta situación.
En el momento de la convocatoria, la red Co-Habita está realizando un nuevo censo en la ciudad, cuyos resultados permitirán actualizar estos datos.
Desde Cáritas se insiste en la necesidad de superar los prejuicios que atribuyen el sinhogarismo a decisiones personales y de reconocer los factores sociales, económicos y familiares que pueden conducir a una situación de exclusión residencial. La falta de vivienda, las dificultades de acceso al mercado laboral, la fragilidad de las redes de apoyo y los problemas de salud pueden combinarse y agravar la vulnerabilidad de las personas.
En palabras de Darío Reina, “el sinhogarismo no es un problema de Cáritas, ni de las entidades del Tercer Sector, ni una cuestión de beneficencia; es un problema estructural de toda la sociedad y una quiebra en la garantía de los derechos humanos”.
Por este motivo, el 25.º aniversario no se plantea únicamente como una celebración de la trayectoria de la Casa, sino también como una llamada a la responsabilidad compartida para garantizar que todas las personas puedan acceder a un hogar y vivir con dignidad.

Veinticinco años construyendo hogar y comunidad
La Casa de Acogida Madre del Redentor es fruto del compromiso compartido de la Diócesis de Córdoba, el Cabildo Catedral de Córdoba, las Hermanas Mercedarias de la Caridad y Cáritas Diocesana de Córdoba. A lo largo de este tiempo, el trabajo de sus profesionales y voluntarios, junto con la colaboración de entidades, empresas, particulares y del barrio de la Fuensanta, ha contribuido a sostener este proyecto de acogida y acompañamiento.
El aniversario quiere reconocer a todas las personas que han hecho posible esta historia, especialmente a quienes han encontrado en la Casa una oportunidad para descansar, recuperar fuerzas, reconstruir vínculos y comenzar una nueva etapa.
Como expresa José Luis Rodríguez al recordar a quienes han pasado por el recurso, “han construido la historia viva de esta Casa”. Su intervención concluye con un compromiso que mira al futuro “seguiremos incansablemente trabajando hasta conseguirlo, creando un Hogar, un lugar al que pertenecer”.

Un programa de actos para compartir la historia de la Casa
Con motivo de este 25.º aniversario, Cáritas Diocesana de Córdoba ha preparado un programa de actos destinado a dar a conocer la trayectoria de la Casa de Acogida Madre del Redentor, visibilizar la realidad actual de las personas en situación de sinhogarismo y acercar este recurso a la ciudadanía.
Las actividades comenzarán este domingo con una eucaristía en la Santa Iglesia Catedral de Córdoba y continuarán con distintas iniciativas para abrir la Casa a la sociedad y compartir la labor que desarrolla.
La celebración contará con la participación y el acompañamiento de representantes de la Iglesia diocesana, entre ellos el obispo de Córdoba y el deán presidente del Cabildo Catedral.
Por su parte, Joaquín Alberto Nieva, Deán presidente del Cabildo Catedral de Córdoba ha asegurado que ‘para el Cabildo es una alegría apoyar un proyecto como esta casa ‘Madre del Redentor’ como miembro del patronato, y ha asegurado que ‘uno de los pilares del Cabildo es apoyar a instituciones que se dedican a atender a personas en situación vulnerable’.
Así mismo, el máximo responsable del Cabildo ha asegurado que “llevamos 25 años apoyando económicamente esta Casa de Acogida” y ha explicado que “este año se ha aprobado un proyecto para consolidar el Ala de Baja Exigencia de este recurso diocesano, de manera que se ofrezcan mejores condiciones a quienes la usan y consolidar estructuralmente este servicio”. En este sentido ha resaltado que es para ellos “un motivo de alegría y de responsabilidad, compartiendo esa responsabilidad con la Iglesia en Córdoba de atender a los pobres”.
Juana Ramón, hermana Mercedaría ha dado las gracias en nombre de su congregación por estos 25 años de servicio a los más necesitados, “y de manera especial a los trabajadores y residentes de esta Casa de Acogida” y ha finalizado su intervención asegurando “que quieren continuar con esta labor 25 años más y todos los que haga falta”.
Por último, el obispo de Córdoba, Jesús Fernández ha tenido palabras de agradecimiento para los trabajadores, voluntarios y miembros del patronato por el esfuerzo y la dedicación que han sostenido durante 25 años en su trabajo diario en esta Casa de Acogida, a la que ha definido como “cobijo de la dignidad de cada persona”.
“Debemos a Cáritas Diocesana de Córdoba haber escrito estos primeros 25 años de la Casa de Acogida ‘Madre del Redentor’ en los que han pasado más de 11.000 personas” ha manifestado el obispo de Córdoba, quién además ha resaltado que “ha contado con el apoyo del Cabildo Catedral y de las Hermanas Mercedarias”.
Para Monseñor Jesús Fernández “esta incansable labor es hoy motivo de reconocimiento no solo por la estadística que ofrece sino también porque su trabajo ha hecho vida cada día el Evangelio y presente el amor de Dios en los hermanos”.
“Durante este tiempo Cáritas Diocesana de Córdoba ha devuelto la dignidad a cada necesitado sin juzgarlo en una acogida abierta a la esperanza y aquí se les ha demostrado que la esperanza no defrauda ni se apoya en las fuerzas humanas, sino en la fidelidad de las promesas de Jesucristo” ha comentado el Obispo de Córdoba, quien ha destacado que “estas bodas de plata coinciden en el tiempo con la emergencia de un problema social complejo: el acceso a la vivienda”. Para Monseñor Fernández “hoy tener dificultades para alquilar o tener una casa es un primer rasgo de discriminación y la causa de riesgo de exclusión social que atenaza a muchas personas y esta dificultad desdibuja el horizonte de muchos proyectos personales y familiares, tal y como se desprende del último informe sobre la vivienda elaborado por la fundación Foessa”.
Con esta conmemoración, Cáritas Diocesana de Córdoba renueva su compromiso de acoger, acompañar y promover a las personas que atraviesan situaciones de mayor vulnerabilidad, trabajando para que nadie quede excluido y para que cada persona pueda encontrar no solo un lugar donde vivir, sino también un espacio donde sentirse reconocida, acompañada y parte de una comunidad.
Prensa: Carmen del Río ) 957 470 921 – 635 324 607 – 630 338 121