La institución alerta del incremento del sinhogarismo en España y de su grave impacto en la salud mental, mientras reivindica el hogar como un espacio de seguridad y vínculos afectivos.
Cáritas Córdoba, 5 de noviembre de 2026.- Cáritas Española ha puesto en marcha una nueva edición de la campaña de Personas Sin Hogar bajo el lema «Un hogar. Un lugar al que pertenecer». La presentación de esta iniciativa se ha desarrollado en las instalaciones de la Casa de Acogida Madre del Redentor, un espacio emblemático que este año celebra su 25 aniversario ofreciendo protección y dignidad. Al acto ha asistido una amplia representación de la comunidad de Cáritas, incluyendo a voluntarios del programa de personas en situación de sin hogar, Cáritas parroquiales, trabajadores del centro y de los servicios generales de la Cáritas diocesana, junto a miembros de la junta directiva.
Más que un techo: un espacio de dignidad
El enfoque de la campaña de este año incide en que un hogar es mucho más que una estructura física o un techo bajo el que guarecerse. Se define como un espacio fundamental para la intimidad, la seguridad, la creación de vínculos afectivos y la participación comunitaria. Asimismo, la iniciativa persigue un doble objetivo social: sensibilizar a la ciudadanía, romper los prejuicios arraigados y combatir de forma directa los discursos de odio que estigmatizan a las personas que sufren exclusión residencial.
Una realidad social en aumento
La presentación ha servido también para exponer los últimos datos recabados por la confederación, los cuales reflejan un escenario de creciente vulnerabilidad en el país:
- Incremento en la atención: En el último ejercicio, Cáritas acompañó a un total de 44.475 personas en situación de sinhogarismo en toda España, lo que representa un aumento del 3,8% en comparación con el periodo anterior.
- Impacto en la salud mental: La dureza de vivir en la calle o en infraviviendas tiene consecuencias directas en el bienestar de las personas; los informes sectoriales constatan que un 59,6% de la población atendida presenta sintomatología depresiva en diversos ámbitos territoriales.
- Vulneración de derechos fundamentales: Desde la entidad se ha denunciado de forma explícita la existencia de barreras administrativas y sociales que dificultan gravemente el acceso de estas personas a derechos básicos como una vivienda digna, un empleo estable, la atención sanitaria y la protección social comunitaria.
- El encuentro no solo ha servido para marcar las líneas de acción sociopolítica de este año, sino también para homenajear el cuarto de siglo de trayectoria de la Casa de Acogida Madre del Redentor, consolidada como el ejemplo vivo de lo que significa brindar a las personas en situación de exclusión un verdadero lugar al que pertenecer.